El segundo encuentro del ciclo puso en discusión las transformaciones de la comunicación política, el lugar de las redes sociales y la necesidad de pensar la construcción de discursos más allá de las cámaras de eco.
La política cambió de escenario, pero no necesariamente cambió todas sus preguntas. Las campañas se trasladaron a las pantallas, los dirigentes aprendieron a convivir con algoritmos, los mensajes se fragmentaron en miles de publicaciones y las audiencias comenzaron a recibir discursos políticos cada vez más personalizados. Sin embargo, detrás de esa transformación tecnológica persiste una cuestión que ninguna plataforma parece capaz de resolver por sí sola: cómo construir credibilidad, representación y sentido en una sociedad atravesada por la desconfianza.
Sobre esa tensión se desarrolló el segundo encuentro de Disidentes, el ciclo de conversatorios organizado por la Carrera de Comunicación Social del Instituto Superior N.º 12 “Gastón Gori”, el periódico Pausa y la Asociación de Prensa de Santa Fe. En esta oportunidad, la conversación se concentró en “Comunicación política, redes sociales y desinformación”, un eje que permitió poner en diálogo la experiencia profesional, la reflexión académica y los desafíos concretos que enfrenta hoy la comunicación pública.
El encuentro partió de una pregunta que atraviesa buena parte de las discusiones contemporáneas: ¿qué sucede cuando la política parece confundirse con las lógicas de las redes? Políticos que adoptan lenguajes propios de influencers, influencers que ingresan de lleno en la conversación política, campañas que buscan segmentar cada mensaje y comunidades digitales que parecen hablar solamente con quienes comparten sus propias certezas.
Pero la conversación propuso correrse de una mirada exclusivamente tecnológica. La hipersegmentación, las burbujas, los algoritmos y las llamadas cámaras de eco forman parte del nuevo ecosistema comunicacional, pero no alcanzan por sí solos para explicar cómo se construye una identidad política. Incluso los mensajes destinados a comunidades específicas necesitan un hilo que los articule: una idea, un relato, una interpretación de la realidad. El discurso político, lejos de desaparecer detrás de las plataformas, continúa siendo una pieza central de la disputa por el sentido.
En ese punto apareció una de las claves del encuentro: pensar la política más allá de la cámara de eco. Porque comunicar no consiste solamente en hablarle a quienes ya están convencidos. Una estrategia política también necesita encontrar formas de atravesar comunidades, disputar sentidos en el espacio público y construir un mensaje común capaz de conectar diferentes experiencias y sensibilidades.
La discusión también permitió detenerse en la relación entre comunicación y desinformación. En un ecosistema donde un video, una imagen, una frase o un audio pueden circular masivamente en cuestión de minutos, la disputa política no se juega únicamente en lo que se dice, sino también en quién consigue instalar una interpretación, quién logra amplificarla y qué comunidades están dispuestas a reproducirla.
La desinformación, en este sentido, no puede pensarse solamente como la producción de contenidos falsos. También involucra las condiciones sociales y comunicacionales que permiten que esos contenidos encuentren públicos, generen emociones, sean compartidos y terminen incorporándose a la conversación pública. Las nuevas tecnologías amplifican estas posibilidades, pero el problema de fondo vuelve a conducir hacia una pregunta profundamente política: ¿cómo se construye confianza cuando las sociedades reciben más información que nunca y, al mismo tiempo, desconfían cada vez más de quienes la producen?
El segundo encuentro contó con la participación de Abelardo Vitale, director académico de la Diplomatura en Comunicación Política de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, periodista, docente y consultor en comunicación política, con experiencia en el ámbito público y privado; y Julieta Waisgold, consultora en Comunicación Política y especialista en estrategia y discurso, con más de quince años de experiencia en comunicación gubernamental, posicionamiento y campañas electorales.
Las trayectorias de ambos invitados permitieron poner en diálogo dos dimensiones que resultan fundamentales para pensar la comunicación política contemporánea: la experiencia concreta de quienes han participado de campañas, gobiernos y estrategias de comunicación, y la necesidad de interpretar críticamente las transformaciones que atraviesan la esfera pública.
La conversación también recuperó una pregunta especialmente significativa para quienes se forman en Comunicación Social: ¿qué significa construir hoy un candidato, una identidad política o un discurso? Ya no alcanza con pensar una imagen o diseñar una campaña para una plataforma determinada. La construcción política se produce en la intersección entre discursos, emociones, medios, redes, territorios, organizaciones y experiencias sociales concretas.





Compartimos el link para visualizar la grabación del encuentro: https://www.youtube.com/watch?v=Gfbg2UzsM2U
En ese cruce, Disidentes vuelve a encontrar su razón de ser: abrir preguntas antes que clausurarlas. Acercar a estudiantes y docentes a profesionales que trabajan cotidianamente en los territorios de la comunicación y, al mismo tiempo, generar un espacio para discutir críticamente las prácticas, herramientas y lenguajes que están transformando el campo.
El ciclo continuará con un nuevo conversatorio durante el mes de octubre, destinado a abordar otras dimensiones del presente desde una mirada plural, crítica y comprometida con la comunicación pública. La propuesta busca seguir construyendo un espacio de encuentro entre la formación académica, el ejercicio profesional y los debates que atraviesan nuestra sociedad.
Para conocer las próximas actividades, fechas e inscripciones, invitamos a seguir las redes sociales del Instituto Superior N.º 12 “Gastón Gori”, Pausa, Crisis y la Asociación de Prensa de Santa Fe.
Las constancias de participación y los certificados correspondientes a esta actividad ya se encuentran disponibles para su descarga.
Disidentes continúa. Porque frente a un escenario comunicacional que cambia a una velocidad vertiginosa, quizás la tarea más necesaria siga siendo la misma: detenernos a pensar quién habla, qué dice, para quién, desde dónde y qué mundo estamos ayudando a construir cuando comunicamos
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